La hipoacusia neurosensorial cursa con disminución de la audición como resultado de alteraciones anatómicas del sistema nervioso debido a una amplia variedad de causas.

La hipoacusia se define como disminución de la capacidad auditiva independientemente de aquello que la esté originando. En el caso de la hipoacusia neurosensorial, las afecciones anatómicas en el oído interno, nervio auditivo o tronco cerebral pueden condicionar síntomas muy importantes capaces de afectar considerablemente la calidad de vida.

Debido a la gran cantidad de causas, la valoración clínica con especial énfasis en los antecedentes y los datos epidemiológicos es vital para diagnosticar la enfermedad. Es sobre esta condición y sus características más importantes sobre lo que hablaremos a continuación.

¿Cuál es la incidencia de la hipoacusia neurosensorial?

Esta patología puede presentarse de manera congénita o adquirida, por lo que la probabilidad de presentación va a depender de la causa de la enfermedad. Se estima que 1 de cada 1000 nacidos vivos nace con esta afección, siendo severa en la mayoría de los casos.

El riesgo de padecer la enfermedad de forma adquirida empeora en intensidad conforme avanza la edad del paciente. Es por ello que solo un pequeño porcentaje de los menores de 45 años tiene hipoacusia, mientras que más del 50% de los mayores de 75 años la presentan.

¿Qué puede causar hipoacusia neurosensorial?

En los pacientes pediátricos, la causa congénita es la más frecuente. En estos casos, presentan predisposición anatómica en el sistema nervioso o en el tejido especializado para la audición que les impide desarrollar una buena agudeza auditiva a lo largo de su vida.

La presencia de alteraciones genéticas específicas permiten explicar este fenómeno, aunque se plantea que la exposición a ciertos agentes ambientales podrían empeorar el pronóstico.

Por otro lado, están las causas adquiridas que, como su nombre indica, se presentan a lo largo de la vida del paciente (generalmente en edades mayores) y son desencadenadas por algún agente externo que no siempre está claramente identificado.

¿Cuáles son las principales causas adquiridas de hipoacusia neurosensorial?

La presbiacusia es una causa frecuente en personas de edad avanzada. Se presenta de forma bilateral debido a cambios degenerativos en las células que revisten el aparato auditivo. Estos cambios histológicos (es decir, alteraciones en los tejidos) permiten subclasificar la enfermedad en varios tipos en función de la estructura anatómica comprometida y la extensión del daño.

Esto se asocia a problemas de adaptación social importantes, ya que impide el adecuado procesamiento de la información auditiva proveniente del exterior, deteriorándose los procesos de comunicación.

Existen causas más raras que la anterior y que todavía no tienen una explicación bien definida. La sordera súbita es un ejemplo de ello, en la que los pacientes refieren pérdida de la audición en pocos minutos. En la mitad de los casos, es posible que se presente sensación de vértigo durante el episodio.

Mucho se ha hablado acerca de la causa exacta de esta condición, pero generalmente se acepta que es el resultado del deterioro progresivo del tejido auditivo debido a otras enfermedades crónicas importantes. Entre ellas, la esclerosis múltiple, sífilis y leucemia.

En otros casos, es posible que agentes infecciosos virales predispongan a una reacción inmunitaria exacerbada contra tejido del aparato auditivo, lo cual explica la presentación súbita de esta enfermedad. En algunos casos se requiere hospitalización para un manejo adecuado del paciente.

Otras causas son más evidentes, como el traumatismo acústico (por heridas con armas de fuego o accidentes automovilísticos) y la ototoxicidad, definida como la afección del aparato auditivo como resultado de un tratamiento farmacológico determinado. Los antibióticos aminoglucósidos, algunos diuréticos y antipalúdicos son ejemplos claros.

Vía: infotiti.com/2018/01/hipoacusia-neurosensorial/